Lo siento, hice mal ¿Qué puedo hacer para compensarte?

perdon-compensacion

 
Cuando oí esta ‘pregunta mágica’ a Randy Pausch en su ‘Last Lecture’ (la útima conferencia que dio, pocos meses antes de morir), me fascinó.  Me di cuenta de que esta pregunta tenía un poder sorprendente: Redime al ofensor y conforta al ofendido al dar la oportunidad de actuar de manera que se corrija inmediatamente el comportamiento no deseado.

La próxima vez que suceda algo por lo que sientas que tienes que pedir perdón a alguien, prueba a sustituir el ‘perdóname’ por:

Siento mucho que mi actitud/mis palabras hayan hecho sufrir.
Hice mal
¿Qué puedo hacer para compensarte?

Puedes pedir a alguien que te perdone , pero eso no hace desaparecer el dolor y la sensación de no haber sido tenido/a en cuenta.  Puede que te dé otra oportunidad, pero no te ha perdonado en su interior, no se ha producido el desagravio, pero si le preguntas qué puedes hacer para compensarle ese dolor, llegas a su corazón con una fuerza imparable, te ganas su admiración y se siente querido/a por tu disposición.

Cuando el ofendido oye esta manifestación y es sincera, sus resistencias se desvanecen y da al otro la opción de enmendar su error y así el ofendido sentirse reconocido y respetado por ello.

Imagina por un momento un dolor o molestia que has sentido por la actitud de otra persona.  ¿Cómo te sientes mejor.  Si esa persona te pide que la perdones, o si te dice que lo lamenta profundamente, que es consciente de que tenía que haber actuado de tal o cual manera y te pregunta qué es lo que puede hacer para compensar tu dolor o incomodidad?

Y la persona que ha actuado mal ¿cómo se siente más fuerte?  Diciendo: ‘Por favor perdóname’, o diciendo con el corazón: ‘Siento el dolor que te he causado, no debí haber actuado así. ¿Qué puedo hacer para compensarte?

Te animo a hacer tu comentario y preguntas referentes al tema de este artículo (tu email quedará oculto).

5 comentarios en “Lo siento, hice mal ¿Qué puedo hacer para compensarte?

  1. He comprobado que esta actitud da paz tanto a quien tiene que ser perdonado como a quien perdona. Es reparadora, activa, no prepotente como con el perdón que se dan como dos roles: uno poderoso y el otro subordinado. Además da confianza y alegria.

    Gracias Isabel por compartir coses sencillas a la vez que importantes.

  2. Me he sentido bien sólo con leer tu escrito, creo que ha de dar mucha paz interior poner en practica tu consejo.

  3. ¡Que razon tienes, Isabel, con “…sustituir el ‘perdóname’ por: Lo siento, Hice mal, ¿Qué puedo hacer para compensarte?! Sería muy bueno que quien tiene que ser perdonado fuera capaz a reconocer su error. Yo he tenido varias veces la mala experiencia de ser ofendida por una persona que me importa mucho que luego me dijó que yo debería ser capaz de perdonar sin que me pediera perdon. Resulta que según esa persona fui yo culpable de sentirme ofendida y de no ser capaz a librarme de ello. Esto es el problema: el que ofende se toma el derecho a hacerlo sin reconocer la necesidad de acceptar las consequencias. – Un buen articulo, corto y preciso. – Saludos.

Deja un comentario