“Te agradezco mucho tu trabajo conmigo.  Me ayudaste a sacar la cabeza del tunel negro primero y luego todo el cuerpo y me has enseñado a ver lo afortunada que soy. En estas semanas he hecho muchas cosas,  he conocido a mucha gente,  y he retomado mi relación con la “màgia” que nos rodea. Muchas gracias.”

MariaTeresa J. (53 años)

 

“Me has cambiado la vida completamente, Isabel. ¡Estoy tan contenta! Estaba como en un pozo y ahora me siento tan tranquila, tan segura, tan fuerte, que no sé explicar lo que me ha pasado. He mejorado asombrosamente la relación con mi pareja, con mi familia, mis jefes y mis compañeros. Ahora veo las cosas como desde otro sitio, desde fuera y no sé cómo lo he hecho, no sé cómo explicarlo cuando me preguntan qué me ha pasado, qué he hecho que estoy tan bien. El cambio es brutal. Era impensable que esto pudiera pasarme.  No sabes cómo te agradezco tu ayuda.”

Alicia L. (29 años)

 

“Conocí a Isabel porque me la recomendó un familiar. Cuando quedé por primera vez con ella, hacía 7 años aproximadamente que iba a un psicólogo sin lograr el resultado deseado.  Con la ayuda de Isabel he logrado enfocar mi vida y las cosas que me rodean, cuando llegué a ella yo estaba muy mal y me empecinaba a ver las cosas a mi manera y no como realmente son. No encuentro palabras par expresar suficientemente lo agradecido que le estoy porque gracias a ella mi vida ha dado un giro total para bien.”

Miguel G. (44 años)

 

“Estoy muy contento de lo que me enseñaste para comprender a mi hijo. Te tengo que decir que somos unos amigos de verdad, cosa que antes, ni pensarlo. Cuando me habla me emociono, lloro por dentro, me siento feliz y me digo ‘qué majo es’. ¡Qué lastima de tiempo que he perdido! Pero así tenía que ser. Quiero que sepas que has hecho una labor bien hecha y muy bonita. ¡Gracias!”

Ernesto M. (59 años)

 

“Tengo una frase que te describe: ‘En la noche más oscura siempre hay una estrella hacia la esperanza’. La estrella en este caso para mí has sido tú. No puedo opinar de otros coaches, porque aparte de ti los he tenido a nivel empresarial, y para mi tienes unas diferencias muy marcadas. La más importante es la empatía, la paz que transmites y el bienestar personal que das ya en la primera sesión, que hacen que uno vea las soluciones y al menos piense en estas soluciones, sin que tu interfieras en las decisiones que tome. Y para mí esta es la diferencia con los psicólogos que conozco, que, evidentemente, no descarto su profesionalidad, pero no son tan cercanos como tú, o al menos eso es lo que he conocido en el trato con algunos de ellos, que es más paciente-médico. En cambio contigo todo es más familiar, en conjunto. Gracias por todo.”

Laura E. (28 años)

 

“Los días que me llevaste, durante aquella temporada, ahora los recuerdo como el máster que uno tiene que aprobar sea como sea y tiene la gran ayuda de un buen tutor, aunque en realidad no fuera así. ¡Has hecho que piense así! Que aprenda de mis experiencias, que sepa perdonar interiormente a las personas y sobre todo que haya logrado conseguir mi gran reto: tener DETERMINACIÓN para lograr lo que me propongo.”

David M. (45 años)

 

“Gracias Isabel por enseñarme a tomar las riendas de mi vida, y a conseguir el bienestar en mi relación con los hombres. Me fue muy bien hablar contigo desde el corazón. Recuerdo que cuando estaba desmoralizada y hundida, hablando contigo, en pocos minutos conseguías elevar mi nivel de energía y confianza de una manera asombrosa. Eres muy buena profesional y muy buena persona.”

Maria S. (36 años)

 

“Te escribo para darte las gracias. Sé que sólo nos vimos 4 veces, pero has sido de gran ayuda y quiero decirte que has conseguido en este corto periodo de tiempo sacarme del sufrimiento que me estaba causando yo mismo. Primero ayudándome a comprender que si pensaba en el futuro con miedo sólo conseguiría impedirme actuar para mejorarlo, luego demostrándome que aunque yo creía que no me gustaba nada, había muchas cosas que en realidad me gustaban.

La verdad es que estaba muy perdido cuando te encontré, pero desde la primera sesión me hiciste sentir mejor, desde entones he tomado algunas decisiones importantes, de lo cual estoy contento.

Es posible que me equivoque en estas elecciones, pero tú me hiciste entender que no tengo que tener miedo a equivocarme y que tengo que ir hacia adelante porque no hay nada que perder y, si luego tengo que cambiar de dirección, será porque hay algo mejor para mi en alguna otra parte.

De nuevo, gracias. Sé que sólo 4 sesiones no deben de haber sido un buen negocio para ti, pero quiero que sepas que a mí me hicieron mucho bien.
Si encuentro otras almas perdidas como yo estaba, que necesiten ayuda, les diré que vayan a ti.”

John S. (36 años)

 

“Antes de conocer a Isabel, había estado haciendo una terapia psicológica, sin buenos resultados; me esforzaba en hablar sobre mi pasado para buscar el porqué de mi malestar, mientras una psicóloga/psiquiatra me observaba atentamente, tomando notas, y mirando de reojo el reloj, para que la hora no se le pasara. Sabía que eso no funcionaba; mi malestar, angustia e inseguridad seguían. Empecé a documentarme sobre el tema del coaching, y así fue como conocí a Isabel, y ha sido una de las mayores suertes que he tenido en mi vida. Ella me está enseñando a conocer mi interior, a aprender a escucharme, a aprender de mis actitudes y errores. Yo estaba absolutamente perdida, dando vueltas en círculo y al borde de la desesperación, y gracias a ella estoy empezando a caminar en sentido recto, y he conseguido cosas a nivel personal que sin ella hubiera sido incapaz.

Como persona es carismática, cariñosa, empática; transmite muchísima serenidad y positividad y hace que tu interior aflore sin miedos y afrontes la realidad. Es una gran profesional, como pocas he conocido; va más allá de la típica relación “paciente-terapeuta”; se implica profesionalmente de tal manera que se interesa regularmente por sus pacientes. Desde lo más profundo de mi corazón tengo que decir que es una maravillosa persona y una grandísima profesional, y conocerla ha sido una gran revelación. He aprendido mucho con ella, y todavía sigo aprendiendo.”

Sara A. (44 años)

 

“Gracias a ti he recuperado la fuerza que hay en mí. He aprendido grandes lecciones de compasión y comprensión de situaciones que antes me causaban gran dolor, y contigo he encontrado nuevos caminos de la vida. Gracias por todo.”

Luz Mª M. (34 años)

 

“A veces nos detenemos en un cruce… ya no somos capaces de continuar, no sabemos adónde ir. Es como una sensación de estar encerrados, no hay salida. Entonces se nos presentan dos opciones: o bien quedarnos allí, sin movernos, o, conscientes de no poder salir de allí solos, pedimos ayuda.

Por mi parte, elegí la segunda opción y así es como conocí a Isabel. Llegó con su cálida sonrisa. Ella escucha, hace preguntas y observaciones que aclaran la confusión, da confianza, y uno puede seguir adelante sabiendo qué camino va a tomar en el cruce. Ya no veo a Isabel, me fui a otro país, pero cuando se presentan momentos difíciles, la oigo decirme: ‘Ten confianza en la vida’ Es una de las pequeñas frases que me acompañaran el resto de mi vida. Gracias Isabel.”

Katherine L. (46 años)

 

“Quisiera agradecerte la ayuda que me has prestado en todas nuestras citas. Por muy mal que estuviera, siempre salía de nuestros encuentros renovada y con ganas de comerme el mundo. ¡Eres como un soplo de aire fresco, tan necesario! Tu empatía, tu sencillez y tu naturalidad y profesionalidad para tratar cualquier asunto han hecho que me sintiera muy cómoda. He descubierto cosas que llevaba dentro, que estaban ocultas o que no quería reconocer. Me has hecho entender que la mayoría de las cosas que nos ocurren dependen de nosotros mismos y que si algo no nos gusta o nos hace infelices, somos capaces de cambiarlo. Estoy cogiendo las riendas de mi vida y espero conseguir mis propios objetivos.”

Sandra J. (31 años)

 

“No me olvidaré nunca del dia que la conocí. Yo no sabía adónde iba. Mi pareja sólo me pidió que confiara en él y así lo hice.  Lo primero que recuerdo que Isabel me preguntó es:Tú ¿qué es lo que quieres?  Y yo le dije: quiero ser Feliz.

Isabel  es un Ángel venido del cielo. Te transmite Paz y tranquilidad, te serena y te calma. Es generosa y amable.  Es una gran profesional que no te trata como paciente, ella es parte de tu familia, tu amiga, tu compañera, es una voz de aliento que siempre está ahí cuando la necesitas.

Mi vida se estaba derrumbando por completo, me sentía en el límite de mis fuerzas. La relación con mi hija la mayor estaba rota, y tenía problemas a mi alrededor que me hacían sentir una total  desesperación y  angustia, no podía seguir viviendo así.

Isabel me ha ayudado a saber vivir conmigo misma, a saber  cuál es mi lugar como madre y cuál es mi lugar como hija, sin dejar mi propia vida personal a un lado. Me ha ayudado a sacar gran parte de lo que me hacía daño y a ver las cosas con mayor claridad y tener otra perspectiva de la vida. Me ha enseñado a confiar en la vida y todavía estoy aprendiendo mucho con ella.”

Clara F. (44) 

 

“Quería decirte que estoy muy agradecida por todo lo que has hecho y haces por mi.  Ojalá te hubiera conocido hace años, cuando estaba sola con mi padre y no supe llevar las cosas como ahora veo que tenía que haber sido.  Si entonces te hubiera conocido, seguro que todo hubiera sido mejor. Pero está claro que todo es un aprendizaje. Quería decírtelo porque tu vas más allá de la terapia, tú ayudas a las personas más allá de lo profesional, y eso no tiene precio. Muchas gracias.”

Laura R.(47)  

 

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